Cristo Muerto

Hoy me siento así, como un cristo muerto. no como el que vez en todas las iglesia en su sarcófago de cristal indeleble, o como los que están en su cruz a la espera de la larga noche inmunda. Me siento cómo el cristo que bajaron de la cruz, y no precisamente del calvario o del relato de Lucas 23:50, sino como aquel que sacaron de una iglesia de la CDMX entre cuatro trabajadores del INAH. 
Realmente parece vivo, parece cualquier persona en situación de calle, desahuciado, enfermo terminal, adulto mayor abandonado, parece desvalido, sin animo de luchar y sin su cruz. Se deja cargar por los trabajadores, es llevado con sumo cuidado a donde será resguardado, ya que a causa de las afectaciones del sismo del 19-S (como romanticamente se le conoce) su templo parece a punto de venirse abajo.

Así me siento hoy, derrotada destruida, muerta. me pregunto cuando fue la ultima vez que me sentí muerta-viva. no como una especie de zombie ambulante, pero si como una autómata. ¿será el TLP haciendo de las suyas? ¿Será simplemente que soy una loca sin remedio? o es acaso como dice mi madre que simplemente soy una niña emberrinchada que hago berrinches por nada.

tengo miedo y el miedo me paraliza, igual que al cristo desvalido, tengo también una tremenda rabia en mi interior, no como la rabia que suele sentirse por la ira sino la rabia de la frustración. No puedo manejar los sentimientos que llevo dentro y que huelen a fracaso y a muerte. Lo único que quiero es ser tan inmóvil e irreal como el cristo, y estar así de muerta e inerte como el cristo. 

No quiero que nadie lea esto, pero lo estoy escribiendo por lo tanto es un mensaje que espera ser recibido. será un mensaje de ayuda, sera un mensaje de despedida, o simplemente bazofia que abunda en la red.
no puedo lidiar con tantos sentimientos, pero al menos hoy no descargue esa frustración contra mi, sino contra la ropa y las tijeras. Me salio una ampolla por usarlas. 

El cristo muerto puede tener a todo un séquito de trabajadores con el, puede ser resguardado, restaurado y protegido para que después de un tiempo miles de ojos se postren ante él murmurando oraciones, peticiones y simplonas jaculatorias en pos de la culpa misma. Hoy los ojos que se posan sobre mí son aquellos que no me ven, como si fuera una sombra, esperan que se me "pase" el berrinche para poder hablarme, porque si algo me diferencia con el cristo muerto es que yo soy un monstruo de mil ojos, negro y de cristal. 

Así me ven, así soy...

Pero hoy me siento como el cristo muerto...